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Estudiantes y egresados
de la Escuela de Historia de la UIS
Objetaron proyecto de Ley que profesionaliza
la disciplina Archivística
Estudiantes y egresados de la Escuela de Historia de la UIS participaron
en la audiencia pública que se realizó la Comisión
Sexta del Senado de República, donde se debatió el proyecto
de Ley 225, mediante el cual se reglamenta el ejercicio profesional de
la disciplina archivística, de sus profesiones auxiliares y se
dictan otras disposiciones.
Se trata de una iniciativa que por sus alcances y concepción afecta
de manera ostensible no solo otras instancias legales y constitucionales
sino el propio campo de los historiadores, objeciones presentadas por
los estudiantes de Historia la UIS, el Ministerio de Educación
Nacional, el Director del Archivo General de la Nación, durante
la audiencia pública. Ellos dejaron como constancia, un documento
analítico el cual señala, entre muchas otras observaciones
puntuales, la necesidad de no perder de vista la mutua correspondencia
que ha existido entre la Archivística y la Historia.
La profesora .Ivonne Suárez Pinzón, quien también
participó en la audiencia pública, advierte que "Para
la organización, sistematización, clasificación,
ordenación y valoración documental, tareas básicas
del Archivista, se hace necesario partir de la investigación histórica
sobre la institución que produjo la documentación, tarea
casi imposible para el Archivista que carece de formación histórica
y, por lo cual se hace indispensable que este profesional tenga dicha
formación. Para la Archivística es fundamental el conocimiento
histórico de las instituciones, de su organización, jurisdicción
y facultades, evolución histórica y relación con
otras instituciones. Para precisar el valor histórico de los documentos,
como conjuntos estructurados históricamente, es fundamental la
aplicación de conocimientos heurísticos referidos a la crítica
documental que es la base de la metodología aplicada por el investigador
científico de la Historia. Por su proyección cultural, los
archivos deben hacer parte de la formulación de políticas
y planes de desarrollo, de cuya elaboración se ocupan también
los historiadores. Las dos disciplinas son afines, complementarias, inseparables".
Por ello, las dos disciplinas comparten la finalidad de poner los archivos
al servicio de la sociedad, compromiso materializado en el ofrecimiento
de información, en cuyo manejo se forman de manera substancial
los historiadores profesionales y los archivistas. Su método son
los procedimientos y tareas realizados para conseguir el fin, en los cuales
de diversa manera se forman los historiadores y archivistas de hoy.
Entre otras muchas falencias de esta Ley, la inquietud que deja sobre
el trabajo que la UIS viene ejerciendo en el Archivo Histórico
Regional, así como en el Diplomado en Archivística; el artículo
3ero deja de lado las profesiones amparadas por el título académico
de formación superior a favor de los técnicos y tecnólogos
en Archivística y casi en exclusiva opción de monopolio
a la Universidad de La Salle en este tema.
Por otra parte, el Artículo 5º, al hablar de quiénes
pueden adquirir la tarjeta profesional, olvida a los historiadores formados
en Archivística que adquieran o hayan adquirido el título
profesional otorgado por universidades o instituciones de Educación
Superior legalmente reconocidas. Olvida además reconocer que, en
el exterior y fundamentalmente en Europa, el título de Archivista
puede también obtenerse en programas adelantados por los Ministerios
de Cultura y las Direcciones de Archivos, por fuera de las universidades
e Instituciones de Educación Superior y que de estos programas
han participado profesionales de varios países latinoamericanos,
entre ellos colombianos, quienes desde hace años trabajan en el
Archivo General de la Nación, organismo rector de la actividad
archivística del país.
Por todas estas razones es importante suscitar un pronunciamiento nacional,
tanto de las escuelas de Historia como de las Instituciones afectadas
por esta medida, con miras a que se reconsidere el articulado que limita
y margina a los historiadores, restauradores y otras profesiones afines
que están comprometidas en este importante tema de la memoria histórica
de la nación, las regiones y las ciudades.
DIRECCIÓN DE COMUNICACIONES - PRENSA UIS
Bucaramanga, junio 3 de 2008
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